Los drones P100 y V50, el vehículo terrestre R150 y los equipos de monitorización M de XAG ilustran un enfoque modular de automatización agrícola. Esta familia de plataformas separa la máquina que se desplaza de los sistemas que pulverizan, distribuyen, cartografían o siegan.
Distintas estructuras aéreas comparten un diseño por tareas
El P100 utiliza una estructura de cuatro rotores y declara una carga útil efectiva de 40 kg. El V50 emplea dos alas basculantes. Ambos permiten separar la plataforma aérea del sistema de trabajo, intercambiar pulverización, distribución granular y reconocimiento y facilitar transporte y mantenimiento.

El sistema SuperX 4 Pro busca mantener precisión donde la infraestructura de internet es débil. Aborda una limitación de operaciones dependientes de correcciones de posicionamiento por red. La configuración necesaria de posicionamiento y control sigue determinando cómo puede funcionar cada aeronave.
Pulverización, distribución y cartografía utilizan herramientas distintas
RevoSpray 2.0 utiliza atomización rotativa con un intervalo declarado de gotas de 40–600 micrómetros. RevoCast 2.0 combina dos discos centrífugos verticales y un alimentador helicoidal y declara hasta 80 kg de urea por minuto. Son capacidades de los sistemas en las condiciones descritas, no una promesa idéntica para todo cultivo.
El módulo RealTerra 2.0 declara hasta 13 hectáreas por salida, con unión de imágenes en tiempo real y un mapa disponible tras aterrizar. La cartografía aporta contexto espacial para planificar aplicaciones posteriores.
Un vehículo terrestre transporta varios aperos
El R150 ofrece una plataforma de carga abierta para pulverización, fertilización y siega. RevoMower 2.0 combina dos cuchillas y 6 kW de potencia de corte para huertos y terrenos agrícolas. HydraulicSpray incorpora bombas y boquillas a presión como otra configuración.

El sistema descrito combina visión binocular y radar de imagen MMV 4D para reconocer elementos de la parcela, seguir rutas y evitar obstáculos. Apoya tareas autónomas, cuyos límites reales dependen del terreno, instalación y configuración.
Las aeronaves de reconocimiento aportan información
El M500 plegable admite cuatro opciones de cámara estabilizada con características y bandas distintas. Las imágenes ayudan a examinar riego, germinación, densidad y altura del cultivo, problemas sanitarios y rendimiento estimado.

Para reconocimientos mayores, el M2000 utiliza ala fija y despegue y aterrizaje vertical eléctricos. Declara hasta 90 minutos de vuelo y 533 hectáreas cartografiadas por salida. Las cifras describen la plataforma especificada, no garantizan el mismo resultado en todo plan de vuelo.
Ensayar un sistema agrícola coordinado
Los trabajos de demostración de XAG combinan drones, robots e inteligencia artificial en las labores. En un ejemplo de 200 hectáreas de algodón gestionadas por dos operadores, la empresa describió un 60% menos de coste laboral y un 36% menos de uso de pesticidas frente a una comparación convencional.
El ejemplo apunta al valor de coordinar monitorización y trabajo físico, aunque los resultados corresponden a esa demostración. Ajustar plataforma, carga y datos de campo a una tarea real constituye la base práctica de esta automatización.



